GUADAL
La curiosa Alicia sigue al Conejo Blanco con chaleco y reloj, y termina en un mundo donde nada es lo que parece: bebidas que encogen, pasteles que crecen, animales que hablan, fiestas de té eternas con un Sombrerero Loco y una Liebre de Marzo, una Reina de Corazones que grita ¡Que le corten la cabeza! y un Gato de Cheshire que desaparece dejando solo su sonrisa. Con ilustraciones vibrantes y un texto adaptado para peques, este clásico de Lewis Carroll cobra vida en una versión perfecta para la hora del cuento: llena de humor absurdo, sorpresas y lecciones sobre curiosidad y valentía.
¡Ideal para que los niños sueñen con mundos imposibles y rían con las locuras del País de las Maravillas!