GONZÁLEZ GONZÁLEZ, MARÍA DE LA
El tema de la revolución, política y socialmente hablando, ha fascinado y aterrorizado al mismo tiempo las conciencias individuales y colectivas desde el siglo XVII. Fueron los ingleses quienes abrieron las puertas de este mecanismo de cambio político, violento y radical para establecer nuevos lenguajes y equilibrios de poder. Aquellas primeras revoluciones, opuestas a la hegemonía de la dinastía y de la Iglesia, sufrieron una violenta transformación con la irrupción del marxismo a finales del siglo XIX. La acción revolucionaria transitó de los intereses burgueses para convertirse en parte fundamental de la conciencia de clase de los irás desprotegidos. La Revolución mexicana y la bolchevique dieron la pauta para construir el concepto moderno de revolución y prepararon el campo para los movimientos de liberación nacional en Asia y África, así como para las revoluciones latinoamericanas de la Guerra Fría, como la cubana y nicaragüense. Actualmente, diversos emotivos han dejado de lado las luchas revolucionarias del pasado; sin embargo, es un hecho que existen todavía muchas necesidades acuciantes que violentan a las sociedades de Iberoamérica y del Caribe, del centro y el sureste asiáticos y de toda Alma: el futuro para los grupos marginales no parece más halagüeño que en décadas pasadas. Este cúmulo de causas y razones llevaron a la autora a ofrecer en esta obra sus reflexiones sobre uno de los temas de mayor trascendencia del pensamiento político.