ZAVALA PÉREZ, DIEGO H.
Estoy consciente que en materia jurídica hay una vasta y rica bibliografía producida por juristas mexicanos; con este trabajo nada aporto, tampoco abro nuevos caminos; propiamente, se trata de un testimonio personal, expresión de lo que he enseñado en la docencia universitaria.Ser un testimonio de lo que he hecho y opinado, implica, naturalmente, vacíos y desaciertos; espero comprensión y pido consejo.Encierran también, además del gusto por el estudio del Derecho Familiar, una seria preocupación por la situación actual de la familia mexicana resquebrajada por la frecuencia del divorcio; sólo en el Distrito Federal, de acuerdo con datos proporcionados por el Presidente del Tribunal Superior de Justicia en sus informes anuales, en el año de 2004 fueron promovidos 4,626 divorcios voluntarios y 13,964 divorcios necesarios; en 2005, se iniciaron 4,571 divorcios voluntarios y 14,443 divorcios necesarios, lo que tiene severas repercusiones sociales.Me ha sido satisfactorio entregar parte de mi quehacer profesional a la docencia, estar en permanente comunicación con jóvenes universitarios e intentar cumplir con la elevada tarea que implica el impartir una cátedra, mostrar a los alumnos que el derecho no es sólo un conjunto de normas dictadas por el poder público y que se aplican socialmente, sino es un todo coherente, con orden y sentido, que parte de un concepto del hombre, de la vida y de lo social. A los jóvenes a quienes dediqué mi docencia, ahora les ofrezco estas páginas.