MIGUEL ÁNGEL PUENTE
Desde la noche de los tiempos, se ha venido librando una encarnizada batalla entre los partidarios del bien y del mal, que ha logrado mantenerse viva hasta nuestros días. Sin nosotros saberlo, el Diablo ha ido siendo capaz de adoptar diferentes formas y emplear todo tipo de conjuros, rituales y hechizos con el propósito de extender su manto de oscuridad alrededor del mundo. Hace siglos ya, toda esta magia negra logró ser recopilada en un endemoniado libro llamado «Necronomicón», que, por muy increíble que pudiera parecer, lleva cientos de años escondido en una gruta cercana al Bosque pintado de Oma. A punto de ver la luz una antigua leyenda Maya que podría cambiar el curso de la historia, había llegado la hora de plantarle cara al mal, en una batalla que se antojaba definitiva. Mi nombre es Adur Zaitegi, y soy heredero de un antiquísimo linaje de guardianes del más peligro soy preciado de cuantos libros se han escrito jamás. Llega da la hora de la verdad, debía poner en práctica todos los conocimientos que mi abuelo me había inculcado desde niño. Tras su terrible asesinato, no sólo estaba obligado a salvar a la humanidad de las tinieblas, sino que debía evitar que Bilbao pudiera acabar destruida por culpa de una misteriosa organización que ansiaba apoderarse del último ejemplar existente de «el libro de los muertos».