OROZCO, LUIS ALFONSO
En las primeras décadas del siglo XX, la Iglesia católica en México fue víctima de la persecución religiosa promovida durante la Revolución y la Guerra Cristera . En el transcurso de ambos procesos históricos, jóvenes, niños, campesinos, mujeres, soldados y laicos comprometidos con la acción católica ofrecieron sus vidas para defender sus creencias y la libertad de culto en nuestro país. Aquellos caídos en el nombre de Dios, al ofrendar su vida como testimonio de su fe, en un sacrificio motivado por una verdadera vocación, recorrieron el mismo camino de calvario que Cristo, pasando a la posteridad como auténticos mártires. ¿Pero qué pudieron haber logrado estos devotos cristianos con el derramamiento de su sangre, además de la gracia de Dios? "La sangre de los mártires es semilla de cristianos", fue la sentencia de Tertuliano.Entender el concepto de martirio a la luz de la teología, así como conocer su realidad histórica en México es el objetivo de este libro, que intenta además ofrecer respuestas a interrogantes como: ¿Qué es lo distintivo del martirio de los católicos frente a otros tipos de inmolados, como los kamikazes islámicos? ¿Quiénes y cómo eran aquellos mártires mexicanos? ¿Cuál es el testimonio de fidelidad que nos han legado? ¿Qué características más destacadas se pueden observar del martirio al que fue sometida la Iglesia católica en México? Y, sobre todo, ¿cuáles son los importantes frutos obtenidoscon su martirio? A partir del análisis y la reflexión histórica. sin alejarse de su visión de creyente, el autor de esta obra logra un interesante estudio del mártir, figura fundamental y fundadora en la historia del cristianismo.