Cuando la mamá de Caitlin Fletcher desapareció (¿o se fue?), cuatro años atrás, también se esfumó el oxígeno sobre la Tierra; o al menos así ocurrió para su hija. La chica ha estado sufriendo de ataques de ansiedad que le quitan la respiración desde entonces. La mudanza de Caitlin a Londres, con su papá y su hermanita sabionda, la exponen a situaciones que dispararán su pánico. ¡Ahora está sufriendo ataques de ansiedad ante la posibilidad misma de sufrir ataques de ansiedad!