La Revolución cubana fue un acontecimiento decisivo de la historia latinoamericana en la segunda mitad del siglo XX. Su impacto rebasa el hemisferio occidental y se constata en el impulso a los procesos de descolonización de Asia, África y el Medio Oriente y en la incorporación de la isla al bloque soviético de Europa del Este. Con la transición de Cuba al socialismo en los años sesenta, la Guerra Fría consolidó su presencia en América Latina y el Caribe, determinando buena parte de la política interna y externa de los estados y sociedades de la región.