SALGARI, EMILIO
Era la tarde de l4 de septiembre de 1883. El sol ecuatorial, completamente rojo, descendía rápidamente hacia las áridas y escarpadas montañas de Mántara, iluminando apenas los grandes bosques de palmeras y tamarindos y las cónicas cabañas de Machmudiech, mísera aldea sudanesa, situada en la margen derecha del majestuoso Barh-el-Abiad, o Nilo Blanco, a menos de cuarenta millas al sur de Jartum.