CASTILLO, ABRIL, ALONSO, ULICES, ESTÍBALIZ, JIMENA
Corea es un país de cuentos. Historias contadas por las abuelas a los nietos, por los padres a sus hijos, entre amigos para acompañar un largo viaje, entre las mujeres reunidas en los lavaderos públicos de los pueblos, entre los esposos tras un largo día de trabajo en el campo. Son historias que nacieron antes de que se inventaran las letras; historias que se han alimentado, que se han transformado y se han repetido a lo largo del tiempo, en las que la vida y los sentimientos de los coreanos están muy presentes. Así son también las leyendas mexicanas, de manera que los lectores nacionales sentirán la proximidad de ellas, aunque procedan de una cultura lejana.