JORGE PEDRO URIBE LLAMAS
A setecientos años de la fundación de Tenochtitlan, nuestra capital aún tiene mucho que contar.
Este no es un libro de historia, antropología, periodismo o ensayo, sino un compendio de crónica libre. Su tema es la Ciudad de México (con dos que tres excursiones) y en sus páginas caben lo mismo el asedio a Tenochtitlan que el culto al Angelito Negro en Tepito; los virreyes novohispanos de Felipe V que una fiesta sonidera en el Peñón; la vida cotidiana durante el Segundo Imperio mexicano que los músicos de Texcoco; los relatos urbanos de López Velarde que las danzas de moros y cristianos; el Seminario de Cultura Mexicana y los migrantes venezolanos y chinos de la Lagunilla; así como el nuevo aeropuerto en Zumpango y un largo etcétera que en conjunto logran un fresco que conmemora a su modo el foco puesto en la gente y la cultura náhuatl como leitmotiv los setecientos años de la fundación mítica de México-Tenochtitlan.