Desde los primeros anuncios que aparecieron mas de hace 150 años , la bonanza de efectos especiales generados por computadoras que dominan nuestras vidas en el siglo XXI , las marcas han utilizado solo dos de nuestros cinco sentidos: vista y oído. Hay que cruzar esa frontera. Al fin de conquistar el éxito futuros horizontales, las marcas tendrán que encontrar maneras de atraer los tres sentidos desatendidos.